Compactación
¿QUÉ HACEMOS?
El suelo tratado con CON-AID se compacta en capas de 20 a 30 centímetros con un vibrocompactador, hasta alcanzar el 98% de compactación Proctor —el estándar internacional para caminos de alto tráfico. Este proceso se repite hasta completar el espesor de diseño. Al finalizar, se añade una capa de grava fina para la superficie de rodamiento y, opcionalmente, se compacta con rodillo neumático para un acabado más liso y uniforme.
En los 10 a 15 días siguientes a la compactación, se realiza un riego post-tratamiento diario. Este paso es fundamental: mantiene la humedad necesaria para que la reacción iónica del CON-AID continúe desarrollándose en profundidad, multiplicando la resistencia del suelo semana tras semana.
¿POR QUÉ IMPORTA ESTE PASO?
La compactación correcta es el factor individual más crítico para el desempeño del camino. Un suelo bien compactado con CON-AID activo llega al 99% de densidad Proctor —un valor que la mayoría de los caminos convencionales no alcanza ni en el día de su inauguración. Y a diferencia del asfalto, que empieza a degradarse desde el primer día, el suelo tratado con CON-AID mejora con el tiempo: a los 3 meses es más resistente que al primer día, y a los 6 meses más resistente que a los 3.
LO QUE ESTO SIGNIFICA PARA TI
✓ Compactación certificada al 98-99%: el suelo más denso que hayas tenido.
✓ El camino queda transitable desde el final de la compactación.
✓ La resistencia no es instantánea ni estática: crece con el tiempo y el uso.
✓ Riego post-tratamiento planificado e incluido en el cronograma de obra.
DATO TÉCNICO RELEVANTE
En proyectos de referencia internacionales, el índice CBR (capacidad de carga del suelo) pasó de un promedio de 11 antes de la aplicación a 107 a los 4 meses — un incremento del 873%. El proceso de endurecimiento continúa activo por meses después de la obra.

